Ribadeo y Foz están a rebosar de turistas, que miden más los gastos

Silvia Dorrego

A MARIÑA

21 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Parece que la tradición de que agosto es el mes del veraneo por excelencia se cumple un año más en Ribadeo y Foz. Después de un mes de julio en el que hubo gente pero no aglomeración, llegó el mes de san Lorenzo cargado de veraneantes ansiosos de sol y playa, que en la primera semana, lamentablemente, no pudieron encontrar.

Los hosteleros de Foz y Ribadeo afirman que cada vez es más notoria la diferencia de un mes a otro, y que este agosto hay muchísima gente, paralela a la gran variedad de actividades culturales y eventos festivos que ofrecen ambos municipios.

Desde los establecimientos hosteleros de Foz y Ribadeo coinciden en afirmar que la crisis parece no haber afectado a que la gente se acerque a la comarca, y es que son numerosos los turistas que se dejan ver durante este mes estival por los restaurantes, bares y sus terrazas.

Hay gente pero no gasta tanto. En esta afirmación coinciden prácticamente todos los hosteleros de la zona. Y es que la gente no renuncia a salir de casa, pero la crisis afecta a su bolsillo y no pueden permitirse el tren de vida de otros años. De hecho, en la mayoría de los restaurantes consultados los clientes se decantan por las raciones y el picoteo, dejando a un lado platos más caros.

La ubicación influye

Los que sufren menos este cambio en la actitud del consumidor son, por ejemplo, los establecimientos hosteleros situados en sitios veraniegos estratégicos, como el caso de los puertos. Esto probablemente esté marcado por la clase de veraneantes. Estos lugares suelen estar frecuentados por turistas, en su mayoría, que no tienen por qué renunciar a una buena comida.

Parece que el marisco, uno de los manjares más preciados y más solicitados en esta zona, este verano ha visto reducida su demanda notoriamente.

En lo que a la cantidad de gente en función de la franja horaria se refiere, existen diversas opiniones. La mayoría de los restaurantes consultados afirman que este mes suele estar a tope tanto a la hora de comer como en las cenas. Por el contrario, en este caso las terrazas discrepan, y es que si está nublado la gente elige la terraza como alternativa a la playa y, tanto por las mañanas como por las tardes, están llenas. Si está día de playa, la gente también va, pero no se deja caer hasta la noche. Esto ocurre en las terrazas urbanas. En el caso de las terrazas de la playas que no están en el núcleo de municipio, ocurre lo contrario: si hace bueno están abarrotadas durante todo el día, y ya entrada la noche el número de clientes decae notablemente.

Uno de los problemas de esta zona es que el verano no es tan largo como debería y que el mes de agosto no suele durar 31 días como en el calendario. En el caso de Foz ya se ha notado un bajón a partir de la primera quincena de este mes.

También se ha notado en el caso de Ribadeo, aunque parece que las fiestas patronales de la villa hacen que bastante gente prolongue su estancia hasta el mes de septiembre.