La oferta hotelera de la comarca ha crecido en unas mil plazas en los dos últimos años, según los datos que maneja la Dirección Xeral de Turismo, el mismo organismo que en la antesala de Fitur reconocía que A Mariña es deficitaria en hoteles de cuatro y cinco estrellas, «os que máis se están demandando». El proyecto para construir un complejo hotelero de cinco estrellas en una finca de unos 30.000 metros cuadrados se presentó hace casi una década en el consistorio focense, impulsada por Serafín Mayoral, presidente del grupo de empresas Mayoral. La idea maduró, pero nunca llegó a cuajar y ahora, en el lugar reservado para un hotel de lujo con 150 plazas podría levantarse la nueva depuradora. La edar proyectada ocupará la primera línea de costa entre las playas de Peizás y Llas.
Años después, el promotor, afincado en Marbella y con una experiencia de 45 años en el sector inmobiliario, defiende un proyecto que califica de único: «Nunca tuvo un si definitivo. Le presenté un anteproyecto con distintas opciones en altura para que se eligiera la más adecuada y, en principio, se me dieron esperanzas de que el hotel seguía adelante. Cuando iba a cambiar la ley (Suelo) vecinos con propiedades en primera línea de playa apuraron a construir casas unifamiliares, puesto que la línea edificatoria pasaba a 200 metros». «Yo decidí seguir con la iniciativa de construir un hotel», apunta.
En los últimos días, el promotor denunció ante la Guardia Civil los sabotajes (tachones) que sufrieron los carteles que colocó en sus fincas para informar de la futura ubicación de la Edar.