El ministro de Cultura visitó Viveiro en su periplo vacacional por Galicia

La Voz

A MARIÑA

07 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«Hacía mucho tiempo que no venía (a Viveiro) y he visto que ha crecido muchísimo y bien, respetando la naturaleza maravillosa de la ría y de las playas, y eso me satisface mucho». El ministro de Cultura, César Antonio Molina, recaló ayer en Viveiro dentro de su periplo vacacional por Galicia, junto a su mujer, la crítica literaria Mercedes de la Torre Monmany. El viveirense Ramón Pernas, amigo personal del ministro, ejerció de anfitrión, junto a su esposa, la también escritora Milagros Frías, y el alcalde, Melchor Roel, que le agasajó con un ejemplar de la Historia de Viveiro editada por el Concello.

A la espera de recibir alguna solicitud por parte del regidor viveirense -«todavía no me ha pedido nada», bromeó en la sobremesa, «pero el Ministerio respaldará cualquier cosa relativa a patrimonio, archivo o biblioteca»-, el ministro reiteró su compromiso de colaborar en el eventual proyecto de creación de una Casa-Museo en la vivienda donde residió Cunqueiro en Mondoñedo. Eso sí, dejó claro que la compra del inmueble compete al Concello.

Memoria de Cunqueiro

«Cunqueiro es una persona a la que yo conocía de niño y casi le considero un familiar mío, pero no podemos hacer nada extraordinario, desde el Ministerio, incluso en el caso de gente que estimas y quieres. Tampoco yo dije que la íbamos a comprar nosotros, sino que apoyaríamos la restauración y el proyecto museográfico. El Ministerio no puede ni debe ir por cada sitio comprando cosas», comentó.

«En eso está el alcalde (el nacionalista Orlando González), pero se lo están poniendo complicado (...). Todo el mundo tiene derecho a pedir más de lo que valen las cosas, pero tanto el Ministerio como el Ayuntamiento administramos dinero público, de todos los ciudadanos. No obstante, sigo pensando que llegará a buen fin», abundó. «Lo importante es salvar la casa en la que Cunqueiro vivió con su familia, esos años en los que escribió quizás lo mejor de su obra, donde se reconoció como escritor». Molina también se brindó a cooperar en la organización de talleres o conferencias sobre literatura y edición, en gallego o castellano, en Mondoñedo, en lugares como la biblioteca del Seminario de Santa Catalina.