La Asociación de Veciños de Bravos denuncia una estafa de 300 euros

A.?F.?C.

A MARIÑA

La Asociación de Veciños de Bravos, en Ourol, ha sido víctima de una estafa por valor de 300 euros. Los hechos sucedieron hace algo más de dos semanas. Un hombre se dirigió a una vocal de la junta directiva del colectivo para venderle tres relojes, cada uno con un escudo, de los equipos de fútbol Real Madrid, Barcelona y Deportivo. El timador le aseguró que había contactado previamente con los otros miembros de la directiva y que estaban de acuerdo con la compra, según relató ayer la presidenta, María Teresa Villar.

«Colleu os reloxios e pagoulle os 300 euros. Cando nolo dixo xa nos demos conta de que era un timo. Incluso chamamos á casa na que se fabricaran os reloxios e dixéronnos que o valor real sería duns 25 euros cada un. Ao día seguinte fomos denuncialo ao cuartel de Guardia Civil», explicó Villar. La vocal recordaba únicamente que el señor viajaba en un coche de pequeñas dimensiones, de color gris.

A la segunda se frustró

El estafador regresó a escena ayer, dieciocho días más tarde de su primera aparición. En torno a las nueve y media de la mañana, un hombre se presentó en el bar de la localidad de Bravos, conocido como A Taberna do Cazador. En el establecimiento se encontraban los hermanos Adrián y Pablo Fernández Villar, dos de los hijos de la propietaria, María Fe, y también su marido. «Comentounos que falara co noso tío, o taxista, e que quedara con el en deixarlle no bar os reloxios, que nós llos pagáramos e que xa viría a buscalos e darnos os cartos despois», cuenta Pablo. Tanto él como su hermano conocían lo que le había ocurrido un par de semanas antes a la asociación de vecinos. «Entón dixémoslle que iamos chamar por teléfono ao noso tío», abunda. Ante esto, este hombre, de unos 45 años, según el testimonio de los jóvenes, salió con rapidez por la puerta del local. Ellos lograron ver el automóvil en que viajaba y tomaron nota de la matrícula, que comunicaron a continuación a la Guardia Civil. Habla gallego y lleva cajas de relojes «dos máis sinxelos», señalan los chavales.

El coche es un Citroën C2, de color gris, lo cual coincide con la descripción realizada por la vocal del colectivo de vecinos. La presidenta de la asociación ve clara la estrategia del estafador. «Vai preguntando á xente e ofréceche os reloxios dicíndoche que vén de parte de alguén moi coñecido ou dun familiar», comenta. Así ha sucedido al menos en los dos casos conocidos en Bravos, Ourol. Desde la entidad vecinal advierten a otros colectivos o a particulares para que estén alerta y no caigan persuadidos por el estafador.