Con gran expectación, dos años después de la primera frustrada tentativa Ángel de la Cruz inició ayer en Ribadeo el nuevo rodaje de «Los muertos van deprisa»
26 feb 2008 . Actualizado a las 10:52 h.Al fin, dos años después del primer frustrado proyecto, el guionista, director y productor de Los muertos van deprisa , Ángel de la Cruz, pudo pronunciar la ansiada frase de los amantes del séptimo arte: luces, cámara... ¡acción!. Lo hizo en Rinlo, la parroquia ribadense que durante ocho semanas se convertirá en un inmenso plató. Un equipo técnico formado por cuarenta personas, treinta actores, siete camiones e incluso una carpa para el cátering lograrán la transformación.
El día amaneció ayer espléndido, soleado, ideal para el rodaje de las primeras escenas en la carretera costera que se dirige al faro y que tuvieron a Neus Asensi y a Manuel Oliveira, Pico, como protagonistas. Por aquello de romper con las meigas y el maleficio de la anterior producción, Ángel de la Cruz decidió coger el toro por los cuernos y comenzar por grabar la escena número 13.
La plaqueta sonó y Los muertos van deprisa ya está en marcha. Ángel de la Cruz definía ayer el filme como una comedia de humor gallego: «Los actores están en el tono de retranca que yo quería, porque es un humor muy exportable». Él, de hecho, le encuentra similitudes con el irlandés y el británico.
Rinlo ya es Fariño y la expectación generada ayer con el inicio del rodaje es equiparable al de la anterior ocasión, hace dos años. Todos saben -y el alcalde, Fernando Suárez, el primero, tal y como lo apuntó en la presentación de la película en A Coruña-, que del éxito de Los muertos van deprisa dependerá la proyección que pueda alcanzar Rinlo.
Espectadores
De momento, es más que previsible que muchos mariñanos se decidan a pasar ya estos días por el recoleto pueblo pesquero ribadense. De hecho, ayer ya lo hicieron bastantes. No en vano en Rinlo se encontrará un elenco de los más populares actores de Galicia. De un total de 28, sólo dos no son gallegos: Neus Asensi y Jean-Claude Guimard, un actor francés que es el doble de Fernando Fernán Gómez, quien iba a interpretar al muerto que aparece en la película. La presencia de Guimard es, según explicó ayer Ángel de la Cruz, un homenaje a Fernán Gómez.
«Están empezando a llegar. Mañana -por hoy- lo hará Chete Lera y Morris. A lo largo de esta semana prácticamente van a venir todos y la que viene se rodará la secuencia del funeral, en la que tendrán que estar todos», explicó Ángel de la Cruz.
Ayer hubo curiosos y amantes del cine que quisieron presenciar un rodaje profesional. Sin embargo, como la carretera estaba cortada lo tuvieron difícil. No hay prisa, porque por delante quedan siete semanas de trabajo, todas ellas en Ribadeo, la mayoría en Rinlo, pero también en la iglesia y el cementerio de A Devesa, en una casa de Frieira Vella y en las inmediaciones del consistorio ribadense.
Además, Ángel de la Cruz no pone mayores problemas a los espectadores. Hoy lo tendrán más fácil para ver el rodaje, ya que está previsto que se desarrolle en el campo de San Pedro y en la plaza de Santa Catalina.
«Vamos a tratar de pasar lo más desapercibidos posible, pero siempre hay molestias porque desembarcamos unas 70 personas y eso siempre altera la vida de un pueblo pequeño como Rinlo», añadió.
Mucha gente, y como dado el precedente tampoco es el caso derrochar, para comer la productora ha contratado a una empresa de cátering, que preparará los platos en una casa y los servirá en un carpa.
Y a rodar, con la previsión de que la distribuidora Buenavista estrene la película en octubre-noviembre o, en su defecto, después de Navidad, pues ésta parece reservada para las producciones norteamericanas.