Hogueras, leyenda, sardinas y meigas

M.G.V.

SANTIAGO CIUDAD

Un año más, Galicia deslumbra de punta a punta con miles de «lumeiradas» en la noche de San Juan.

23 jun 2008 . Actualizado a las 21:13 h.

San Juan es la fiesta de las fiestas. El día más largo del año o, lo que es lo mismo, la noche más corta, se celebra hasta en la última esquina de Galicia por todo lo alto. Ya sea comiendo sardinas, bebiendo queimada (conxuro incluido) o saltando hogueras, el solsticio de verano ilumina un año más la noche gallega.

Alrededor de la noche mágica en la que las llamas cobran protagonismo han surgido multitud de ritos y leyendas. Porque «habelas haylas», lo mejor es no perderse el conxuro que aleja a las meigas durante todo el próximo año. Otras tradiciones que engrosan la lista en honor de San Juan son la interminable lista de hierbas curativas o el rito de saltar nueve olas (¿o son siete?) en la playa para purificarse y lograr la ansiada fecundación. Para acabar, como no, lo mejor es beberse un traguito (o dos) de queimada, que sienta muy bien para acompañar las sardinas y los cachelos.

Saltar las llamas

Sin embargo, y a pesar de todas estas tradiciones, el rito más extendido es el de saltar la hoguera. Ya sea por el componente lúdico que encierra o por el poder de atracción de fuego, lo cierto es que cada año se encienden miles de hogueras en toda Galicia en honor de San Juan.

Alrededor de esta costumbre han nacido toda clase de creencias. Se dice que el humo de las fogatas espanta a meigas y demonios que andas sueltos en esta noche mágica. Hay quien sabe ver el futuro al compás del baile de las llamas o quienes prefieren saltar el fuego un número impar de veces para encontrar marido en el plazo máximo de un año.

Por todo lo alto

A Coruña

La capital de estas fiestas gallegas se sitúa, tradicionalmente, en la ciudad de A Coruña. La noche de San Juan está declarada como fiesta de interés turístico con su epicentro en las playas de Riazor y el Orzán que se llenan de puntos de luz como si de un inmenso dragón de fuego se tratara. Cada barrio de la ciudad enciende sus propias hogueras a modo de cientos de satélites. El programa festivo contempla actos desde una semana antes, pero el plato fuerte viene durante la noche del 23 de junio, «Noita da queima». A las 23.00 horas, en la Coraza del Orzán, se celebra la tradicional verbena, y a las 23.15, desde la calle del Sol, sale la cabalgata. Ya a las 00.00 horas del día 24, se produce un auténtico espectáculo de luz y color con la quema de una sesión de fuegos artificiales al mismo tiempo que la quema de las hogueras por toda la zona de los arenales.

Santiago

Más de cien hogueras se encenderán en Santiago ciudad a las que se unirán otro tanto de fuegos en la zona rural. La más importante es la que organiza la Asociación de Vecinos As Brañas de Andrés en Pelamios en la que, además de cacharela y sardiñada, hay rastrillo de cosas viejas.

Sarria (Lugo)

En la provincia de Lugo, la fiesta más sonada es la de Sarria. La celebración se extiende desde el día 20 hasta el 25 de junio con un extenso programa de conciertos y actividades para todos los públicos. Música, danza, fiesta, atracciones, pasarrúas, exposiciones y feria de época se podrán ver durante toda la semana por las calles de Sarria. Una semana en la que tampoco faltarán las tradicionales hogueras y sardiñadas durante la noche del día 23, «A Noite da Fogata».

Vigo

En la ciudad olívica destaca la hoguera que organizan los vecinos del Casco Vello en la zona del Berbés. En la misma praza da Constitución se realiza un aquelarre con brujas, conjuros y mucho teatro. Para los más jóvenes, el foco de atención se sitúa en la playa de Panxón, en Nigrán. Año tras año, miles de personas, especialmente los más jóvenes, continúan con la fiesta hasta las primeras luces del alba.

Ourense

La fiesta en Ourense se centra en ritos y tradiciones. La recogida de hierbas olorosas y su colocación en las puertas y en los agujeros de las llaves sirve para espantar a las brujas ya que, según se dice, las meigas dan mal olor y se asustan ante los buenos olores. Además, dice la tradición que las hierbas se dejan en agua, pues durante esa noche se abre el cielo y las plantas adquieren virtudes medicinales. Así, en Rubiás dos Mitos emplean las hierbas para curar las enfermedades, y en Amoeiro usaban las hojas de nogal para combatir la caída del pelo. También se cree que en la noche de San Juan el agua tiene propiedades curativas especiales, por lo que la gente se baña antes de que salga el sol. Un sitio donde está enraizada esta costumbre es Entrimo donde los chicos y chicas chapotean en los riachuelos y las fuentes para alejar las enfermedades, al igual que en el río Támoga, en Nocelo do Val, en Castrelo do Miño y en Sande.

Narón

En la parroquia naronesa de O Val, cuentan que vive una princesa petrificada que revive con el solsticio de verano (en la noche de San Juan) para buscar un amor que la rescate del maleficio. El pueblo acoge un año más la celebración de los fachos y el fuego de Pena Molexa.