Un año más Lugo regresa a su pasado romano para celebrar, este fin de semana, la fiesta del Arde Lucus MMVIII.
17 jun 2008 . Actualizado a las 19:56 h.Las murallas lucenses se engalanan estos días para albergar en su interior una de las fiestas más sonadas de toda Galicia. Arde Lucus MMVIII celebra este año su séptima edición por todo lo alto volviendo al siglo III. La histórica ciudad hace un viaje al pasado para formar, de nuevo, parte del Imperio Romano. Y, como no podía ser de otra manera, la muralla, herencia de ese «pasado glorioso», se convierte estos días en el emblema de la ciudad.
Más de doscientas actividades se enmarcan en un programa variado que tendrá lugar los días 20, 21 y 22. Campamentos militares, desfiles y mercados tradicionales aparte, lo mejor de esta fiesta es darse un paseo por la ciudad y, simplemente, observar. Porque una de las piezas clave del Arde Lucus son los modelitos que visten los lucenses acorde con la época imperial en la que se sitúan.
Vestiduras romanas
¿Ha visto usted una túnica angusticlavia alguna vez? ¿Sabría como atarse una auténtica toga imperial de cuatro metros de largo por tres de ancho? Dándose una vuelta por Arde Lucus durante este fin de semana, podrá ver gladiadores, centuriones, esclavas romanas y parejas de patricios perfectamente ataviados.
Para conseguir un traje de romano hay varias opciones. Los más manitas pueden confeccionarse su propia indumentaria con los patrones que ofrece la web de la fiesta. Aunque lo más socorrido es alquilarlos. Este año, el Concello de Lugo ha puesto en marcha un sistema para alquilar trajes a lucenses y turistas. Los encargados de confeccionar estos trajes son los presos y presas de la cárcel de Bonxe. Muchos de los vestidos están pintados y bordados a mano y para elaborarlos se han utilizado patrones inspirados en mosaicos del pasado de Lucus Augusti.
Escenarios
Desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada habrá actos pensados paras disfrutar de una cita con la historia de la ciudad amurallada. Las más de 200 actividades pensadas para todos los públicos se desarrollarán, principalmente, en diez espacios diferentes de la ciudad.
La plaza mayor, la zona peatonal de la ronda da muralla, la plaza de Santa María o la explanada del pabellón municipal, serán los espacios que acojan, entre otras actividades, un auténtico circo romano, el mercado tradicional (el macellum), la venta de esclavos, juegos de malabares, carreras de cuadrigas o el desfile de época.
El programa de actividades, apto para todos los públicos, se complementa con la tradicional Comilonum, el banquete romano que se celebrará el domingo con un menú propio de dioses romano . Y no dejen de lado la ambientación de todo lo que se encuentra en el interior de las murallas. Promete ser de las mejores de los últimos años.