Domínguez tacha a Caballero de «desleal» y Porro lo ve deslegitimado

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

Conmoción en el Concello tras la decisión de los afiliados del BNG de pasar a la oposición

03 jun 2011 . Actualizado a las 14:14 h.

Caballero se acostó el miércoles como alcalde con mayoría en el próximo mandato y se levantó ayer sabiendo que tendrá exclusivamente el apoyo de 11 ediles frente a 16 populares y nacionalistas. Esta situación se ha vivido con antelación en el Concello, pero nunca con un preaviso como el actual. Quizás por ello la tensión política subió varios grados y Caballero decidió aplazar una obligada comparecencia ante los periodistas.

Quienes si hablaron fueron Santiago Domínguez, reforzado por la militancia pese a la derrota, y Corina Porro, que tampoco tuvo un buen resultato el 22-M al no lograr la alcaldía. El dirigente nacionalista advirtió que «o BNG non está en absoluto morto» y dejó claro que van a plantar cara al PSOE, e incluso al PP, en defensa de sus compromisos electorales. En tono bien diferente, Porro protestó por el hecho de que vaya a ser alcalde «un candidato con el 34% de los votos» cuando ella logró el 42%. «¡Clama al cielo!», se quejó amargamente.

La rueda de prensa de Domínguez tenía por objetivo marcar el terreno de juego cara al futuro, en el que los tres concejales nacionalistas van a tener mucho que decir ya que el PSOE los necesitará. «En ningún caso estos votos serán un cheque en branco; traballaremos con espíritu constructivo, pero non admitiremos políticas personalistas nin que non escoiten aos colectivos», todo un mensaje para Caballero. Como conclusión, apuntó que «nós estaremos co goberno se é o goberno de toda a cidade; senón, vainos ter enfronte».

Cargos prescindibles

De otra parte, considera «demostrado» que los miembros del Bloque son capaces de tomar decisiones difíciles que implican incluso pérdida de cargos. Pero lo consideró obligado en las actuales circunstancias «pois pese ao traballo realizado os réditos foron para o PSOE, polo que é o momento de permitir que goberne en solitario».

Domínguez defendió en la asamblea del Bloque el pase a la oposición como todos los ediles nacionalistas. El hecho de que saliera adelante por amplia mayoría, lo mismo que la ratificación de su liderazgo, le llevaron a utilizar un tono de cierto entusiasmo. Por ello se vio obligado a aclarar que «saímos evidentemente dunha decepción, pero reflexionamos e analizamos o ocurrido, e agora estamos cunha nova ilusión».

Escenario preocupante

Lo que no se privó de reiterar fue que el PSOE, Caballero incluido, «non foi tan corresponsable e leal como o BNG», y los acusó de invadir sus competencias y de reivindicar como propia la gestión nacionalista. «Non sempre se mirou ao BNG como forza colaboradora; nos miraban un pouco de reollo, como rivais», resaltando uno de los motivos fundamentales por los que han pasado a la oposición.

Desde el lado popular se ven las cosas de manera diferente. Aunque un equipo en minoría permite al PP jugar un papel de mayor protagonismo, Porro puso ayer sobre la mesa la conveniencia de que gobierne la lista más votada. «Sería lo más justo una vez que no hay acuerdo entre PSOE y BNG», razonó.

Considera que ella demostró en el pasado que está capacitada para una labor de este tipo «pues estuvimos cuatro años ejerciendo en minoría de manera totalmente conciliadora, garantizando la paz social y acuerdos puntuales con todos los grupos. Por el contrario, el alcalde Caballero se ha enfrentado a todos y, o cambia mucho, o es difícil que salga adelante».

Considera Porro que en esta situación «hay que ser buenos gestores, pero ellos en el mandato anterior se han limitado a gastar a mansalva». Directamente los acusó de «ser nefastos gestores pese a que les caía el dinero del cielo», en evidente alusión al Plan E.

Porro aseguró que desde las elecciones no ha mantenido ningún contacto directo con Domínguez y tampoco pudo garantizar que ejercerá todo el mandato como concejala al frente de la oposición popular. «Yo no lo sé en estos momentos. De entrada tomo posesión y no lo hago con fecha de caducidad pues lo cierto es que no tengo otra ocupación», concluyó.