Un cargo del Concello de Santiago da 54 contratos al colectivo que emplea a su hijo
VIGO
La directora de la Unidade Municipal de Atención a Drogodependentes (UMAD) de Santiago, Pilar Bermejo, ha participado activamente en la concesión a dedo de decenas de contratos que, financiados con fondos públicos, han reportado más de un cuarto de millón a la Asociación para a Prevención e Intervención Psicolóxica Chisem, de Padrón, entre cuyos tres profesionales de referencia para el contacto se halla Estanislao Villar, uno de los hijos de Bermejo, quien incluso ha tomado parte personalmente en actividades de la entidad privada, por ejemplo, la iniciativa Solucionando Xuntos.
Como mínimo, desde el 20 de noviembre del 2006 hasta el 17 de diciembre del 2010, dicho colectivo resultó adjudicatario de 54 encargos encomendados por el organismo vinculado al Concello de Santiago por un importe global de 299.086,13 euros, según consta en certificaciones del negociado de secretaría de Raxoi. Es decir, vino a percibir un promedio anual de 75.000 euros, cuantía que, grosso modo, equivale a la mitad del presupuesto por ejercicio con el que cuenta la UMAD, descontando del mismo las partidas consignadas para personal y cuotas de la Seguridad Social, que no se pueden desviar y suponen, con datos del 2011, unos 0,8 millones sobre un total de 0,95.
Repetición
Entre esas fechas, la UMAD tiró de los servicios de Chisem en siete ocasiones en el 2006, doce en el 2007, once en el 2008, doce en el 2009 y otras tantas en el 2010. A cambio, la vez que menos pagó, abonó en su cuenta corriente, concertada con una caja de ahorros gallega, 357,7 euros, y la que más, 22.184,52. Lo hizo en concepto de financiación de trabajos mayoritariamente llevados a cabo dentro de centros educativos o bien en sus entornos: seminarios de prevención del sida y el absentismo, cursos de resolución de conflictos paternofiliales y de manejo de alumnos problemáticos, procesos varios de instrucción al profesorado, obradoiros de fomento de habilidades sociales entre estudiantes disruptivos y de impulso de la vida saludable y talleres de sexo seguro.
Las copias de los expedientes oficiales de contratación que obran en poder de La Voz repiten patrón estructural. Inicialmente, Bermejo firma y envía a la concejala delegada del área social (ahora Mar Martín y antes Adelaida Negreira, ambas socialistas) un informe donde responde «da necesidade de levar a cabo» determinado programa con cierto coste a cargo de las arcas municipales y corrobora que Chisem, sin citar a ningún posible competidor, «cumpre os requisitos» para materializarlo. Luego la edila en cuestión, amparándose en ese escrito, eleva a la junta de gobierno local, que preside Xosé Sánchez Bugallo, la correspondiente propuesta de adjudicación del servicio. Y, por último, los miembros del ejecutivo la votan favorablemente, dando así luz verde a la directora de la UMAD para cerrar la operación.
Entre sus compañeros de profesión, Pilar Bermejo goza de un prestigio granjeado fundamentalmente a base de décadas de dedicación a la UMAD, la cual presta servicios a Santiago y a 39 concellos de su entorno a través de un equipo que integran 15 psiquiatras, trabajadores sociales y otros profesionales.