El desplome del consumo aviva la oleada de cierres y eleva a más de 1.300 la cifra de negocios desaparecidos desde finales del 2008
06 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«No hay comercio que resista tres años seguidos de pérdida», afirma Gonzalo, propietario de un negocio de moda en el entorno de Príncipe que echará el cierre a finales de febrero. «Pensaba aguantar un poco más, pero las rebajas están siendo desastrosas, tengo el almacén lleno y estoy mandando de vuelta mercancía nueva porque no puedo pagarla», explica.
Su caso es el de decenas de empresarios que, sin clientes, sin posibilidades de financiación y sin ayudas ni incentivos de ningún tipo, no tienen más remedio que tirar la toalla, encadenando así una nueva oleada de cierres que ya no distingue entre el centro y la periferia, y suma 1.300 negocios desaparecidos en la ciudad desde que comenzó la crisis económica, a finales del 2008.
¿Qué está pasando en Vigo? ¿Por qué el número de establecimientos que se dan de baja triplica la media gallega? ¿Por qué se van franquicias de multinacionales como Vips, Burger King o Musgo? ¿Por qué Ikea o Fnac han visto más posibilidades de negocio en A Coruña? El sector lo tiene claro. La respuesta está en la pérdida de capacidad adquisitiva y el desplome del consumo, que roza mínimos históricos en la ciudad como consecuencia de más de 30.000 familias en paro, según el último dato publicado correspondiente al mes de enero.
«Llevamos arrastrando una crisis muy dura desde hace tres años, y hay mucha inseguridad y mucho nerviosismo, porque el comercio vive exclusivamente del consumo de la gente», afirma Encarna Álvarez, presidenta de la Federación de Comercio de Vigo.
Pagar hasta por respirar
La empresaria cree que el sector tocará fondo a principios de este año, y confía en una remontada a partir del segundo semestre, pero reconoce que la supervivencia de los negocios es de una complicación extrema, porque al desplome de las ventas hay que sumar cargas impositivas y costes salariales. «Un comerciante paga hasta por respirar. Tenemos unas tasas de recogida de basura elevadísimas y en muchos casos injustas, tenemos que hacer frente a los salarios para mantener el empleo y nos encontramos con el crédito cerrado», afirma.
Antonio Reguera, presidente de la Federación de Comercio de la Provincia de Pontevedra y experto en estadística del sector asegura que, según la última encuesta hecha a sus asociados (todavía no ha sido publicada) el cierre de negocios todavía no ha tocado techo. «En el 2008 Vigo tenía 7.400 comercios, ahora hay 6.100 y siguen siendo muchos para digerir el escaso negocio que se está generando», afirma.
El presidente de la patronal asegura que hay motivos para preocuparse. «El problema que se avecina es grande, porque la clase media de Vigo se está empobreciendo y el volumen de población en paro sigue creciendo, y el margen para el consumo es cada vez menor», afirma el empresario.