El agua de Vigo sale turbia en gran parte de la ciudad, pero la concesionaria dice que es potable
GALICIA
Aqualia llegó a desaconsejar a los usuarios su consumo ayer por la mañana
12 ene 2011 . Actualizado a las 12:12 h.«En principio, yo no se lo aconsejaría». Esta era la escueta y contundente respuesta que el personal de Aqualia, la concesionaria del servicio de agua de Vigo y varios municipios más de sus alrededores, daba ayer a los usuarios que llamaban por teléfono para denunciar la turbidez del agua y preguntar si podía consumirse sin problemas. Mientras esto ocurría, el Concello vigués guardaba silencio a excepción de la concejala de Vías y Obras, Isaura Abelairas, que restaba trascendencia al asunto.
El panorama cambió por la tarde, cuando Aqualia difundió un comunicado asegurando que pese a la turbidez el agua era apta para el consumo, «ya que se encuentra clorada». La causa de dicha turbidez es para Aqualia los arrastres generados por las últimas lluvias, que generaron una rápida subida del agua embalsada.
La oposición popular informó de lo ocurrido a media mañana y logró poner contra las cuerdas al propio alcalde. El PP actuó tras recibir llamadas de vecinos preocupados por la turbidez del agua, por lo que desde su oficina se realizó una llamada anónima a la concesionaria, con el resultado mencionado al principio y que fue difundida por el concejal popular Jorge Conde.
Este mensaje de precaución de la concesionaria a los vecinos alarmados pilló por sorpresa a Caballero, quien compareció ante los medios de comunicación poco después que Conde. El alcalde trató por todos los medios de ignorar el tema aludiendo a una reunión con Aqualia y técnicos municipales que se iba a celebrar a última hora de la mañana.
Autoridad provincial
Ante la insistencia de los periodistas, Caballero afirmó que «el agua de Vigo no tiene bacterias y está bien de cloro pese a que presenta una turbidez que se está analizando». Unas horas después, el Concello informaba por SMS que «la calificación del agua es apta y la turbidez no significa problema alguno para la salud. La autoridad sanitaria provincial dijo ayer que esperáramos a hoy y aguardamos un nuevo informe de Sanidade». Para complicar más las cosas, desde la consellería se remitió al Concello como la autoridad competente en este asunto.
También resulta llamativo que por la mañana desde la concesionaria no pudieran garantizar el estado del agua de Vigo. Por teléfono indicaban que «ayer nos enviaron un comunicado y estamos a la espera de un informe de la Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento para que determine si se puede consumir».
Este problema de turbidez se plantea en Vigo después de que en los últimos meses el alcalde vigués denunciara que vecinos de calles como Camelias o Pi y Margall estuvieran recibiendo agua potable por tuberías oxidadas y en mal estado. Caballero informó una vez que el Concello había renovado las cañerías tras llevar a cabo obras de humanización en ambas zonas. Según explicó, la responsabilidad de lo ocurrido era atribuible a sus predecesores por no renovar las canalizaciones y elegir inversiones municipales más vistosas en superficie.