Una explosión de gas en un piso daña seis viviendas en Moaña

J. Santos MOAÑA/LA VOZ.

VIGO

La investigación cree que una bombona de la calefacción perdió gas y la llama del calentador prendió

12 ene 2011 . Actualizado a las 10:42 h.

A la 1.10 horas de la madrugada de ayer se produjo una explosión de gas en el primer piso del edificio número 132 de Concepción Arenal, en Moaña, una construcción de seis alturas, que causó una fuerte alarma en en centro del pueblo. Produjo destrozos en seis viviendas y en un coche del garaje del edificio. La Policía Local derribó la puerta del piso para que pudiese salir la familia, atrapada dentro al no poder abrirla. Los vecinos fueron desalojados.

No se saben todavía las causas concretas del suceso. Lo está investigando la brigada judicial de la Guardia Civil, que precintó el piso. Se supone que una de las seis bombonas de propano que alimentan la calefacción, situadas en la terraza, perdió gas y que la llama del calentador provocó la deflagración. La explosión se oyó en al menos un centenar de metros a la redonda. Vecinos de un edificio situado a unos cincuenta metros sintieron vibrar las paredes.

Rosa Sanluís, propietaria del cuatro piso, se levantó de la cama para llevar una bandeja a la cocina. Cuando se disponía a entrar, saltó la puerta. Pensó que era una bomba. El vecino del segundo dice que fue un «estruendo increíble». «Me pareció que se levantaba todo», dice. Las únicas que no parecieron enterarse fueron las hermanas Caamaño, dos señoras mayores que viven en el quinto. Una de ellas comentó a uno de sus vecinos que se despertó, creyó que era un trueno, se dio la vuelta y se volvió a dormir, hasta que el edificio fue desalojado.

Sobre el patio de luces se desparramaron objetos de todo tipo: patatas, ropa, bolsas, una nevera de mano, una bolsa de pienso para perros, una persiana y cristales caídos de las ventanas. A los inquilinos del primero se les abrieron boquetes en las paredes. Por uno de ellos pudieron salir las hijas de su habitación.