El superviviente del lateral izquierdo

Víctor López VIGO/LA VOZ.

VIGO

La lesión de los dos laterales zurdos del filial celeste ha dejado a Roberto Lago como el único jugador específico para ese puesto al que se abonó cuando fichó por el Celta

28 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Celta confeccionó su plantilla el pasado verano con la idea de que no le haría falta un recambio para el lateral izquierdo en su primera plantilla. Roberto Lago se quedó como el único zurdo específico, y las soluciones posibles pasan porque Hugo Mallo juegue a pie cambiado, o un central se reconvierta. La posibilidad de echar mano del filial le servía de colchón pero tras la lesión de Víctor Fernández para tres meses, y que Iván Freiría aún no ha podido debutar en esta Liga, hace que el segundo equipo tampoco ofrezca soluciones.

Por este motivo, Roberto Lago se convierte en el jugador a cuidar, al que un simple resfriado supone un quebradero de cabeza para su técnico. El lateral le resta importancia a esta situación y matiza que «no creo que existan jugadores imprescindibles en un equipo y menos si se trata de un lateral». A pesar de eso aclara que no piensa en lesionarse, ni en retirar la pierna por si acaso. «Llevo dos años en los que salvo algún problema estomacal o de garganta no me ha pasado nada. Si saliese al campo pensando en que me puedo lesionar, entonces sí que correría un gran riesgo».

El jugador de O Calvario entendió la postura del club de no reforzarse en su parcela pero apunta que eso no le ha relajado ya que «insisto en que cualquiera puede salir en mi lugar sin ser un lateral específico». Para ejemplo solo hay que ver lo que sucedió con Jonathan Vila al que nadie veía como central titular del equipo.

Roberto Lago se ha convertido en una referencia para el Celta en esa demarcación. Desde hace años no contaban con un jugador de la casa en esa posición. Placente, Juanfran, Tomás, Roger, Manolo, o Berges son algunos de los que se contrataron para ese puesto. Como canterano toma el relevo de Nacho del que ya pasaron dos décadas. En el fútbol español y mundial no hay ahora apenas laterales zurdos pero Lago se quedó con el lugar que más le gusta.

Sus orígenes en el puesto

Curiosamente, cuando llegó al club vigués procedente del Gran Peña con solo 12 años actuaba como mediocentro. Fue Juan Carlos Andrés, el ahora técnico del Rápido de Bouzas, el que lo recolocó en la zaga, y él que luego apostó por él en esa demarcación en la selección gallega. «Desde entonces también jugué en la selección española en ese puesto, y aunque en el filial actué como mediocentro defensivo, me siento más cómodo en la zaga». Admite que tiene un problema con su alegría en irse al ataque que Paco Herrera trata de conducirla porque «este año el equipo tiene un gran potencial arriba y son otros los que deben ocupar esas posiciones tan adelantadas».

Juan Carlos Andrés, que le conoce perfectamente desde niño, recuerda que su llegada al Celta se produjo cuando el club vigués estrenó la categoría alevín con un equipo nuevo que no existía. «Todos los que llegaban venían de distintos equipos en los que eran mediocentro, o mediapunta. Nadie venía de jugar en la defensa pero alguien tenía que hacerlo, y este fue el caso de Roberto. Recuerdo que decirle a un mediapunta que tenía que ser central le producía un gran berrinche».

El técnico vigués pone como ejemplo también a Míchel Salgado al que tampoco le gustaba ser lateral y «acabó siendo uno de los mejores de Europa, pero en el Celta quería jugar de mediocentro». Para terminar sobre Roberto Lago apunta que cree que puede aguantar la temporada, si le respetan las lesiones, y que se «ha convertido en un jugador con mucha potencia y llegada desde el lateral. Siempre le vi condiciones en esa posición en la que creo que está destacando mucho».