Por la vía de urgencia y sin figurar en el orden del día, la Gerencia Municipal de Urbanismo aprobó ayer con carácter definitivo un plan especial de urbanismo para San Roque, que permite construir en esa zona el albergue público para personas sin techo. El documento, que contó con los votos de PSOE y BNG, tendrá que pasar por el pleno antes de su puesta en marcha. El PP se abstuvo por no tener tiempo para leer un exhaustivo expediente, al presentarse por la vía de urgencia, y recordó que la Xunta colaborará con la mitad de la inversión, pero que la ubicación le corresponde al Concello. Ayer mismo la concejala de Benestar Social, María Méndez, volvió a confirmar que la decisión de ubicar el albergue en el barrio de Ribadavia es de los dos grupos que integran el gobierno municipal, PSOE y BNG. Es más, añadió que fue el alcalde quien trasladó la propuesta de construcción del centro a la conselleira de Traballo e Benestar en la reunión celebrada recientemente en nombre de todo el gobierno. Sin embargo, los vecinos insisten en que el alcalde en cierta ocasión comentó que tenía dos ubicaciones más.
Pregunta
Ayer, tras ser preguntado Caballero por los medios de comunicación sobre su apoyo a la ubicación, eludió pronunciarse y remitió a dos de sus concejales, Font y Mariño. Para hoy está previsto que se reúna con los vecinos de Ribadavia, que ayer volvieron a manifestarse contra la construcción de las instalaciones por entender que se trata de un barrio marginado. Por el contrario, un grupo de jóvenes pintaron el día anterior un mural para reivindicar el albergue, aunque fueron interrumpidos por la policía local. María Méndez explicó ayer que el centro de emergencia social ofrecerá espacio para dormir las personas sin techo, pero también tendrá las puertas abiertas durante el día para las que precisen ducharse o dejar sus pertenencias mientras trabajan. El proyecto, dijo, se encuentra en fase de licitación y la construcción podría comenzar en octubre.