Durante la estancia de Carlos Mouriño en México se conoció que la querella presentada por Diego Placente por presunta estafa en la reducción de capital del Celta había sido admitida a trámite. El presidente del Celta considera que se trata de un tema muerto. Desde su prisma lo único que persigue el grupo sindicado es venderle sus acciones, algo a lo que se niega en rotundo. Aunque por contra volvió a dejar la puerta abierta al relevo dentro del club.
«Es una cuestión muerta, nosotros vamos a la reducción de capital estaba muy consultada que la podíamos hacer, no hay ningún problema», comentó el dirigente al ser interrogado por la cuestión procesal, entroncando el asunto con la estrategia del grupo sindicado (en este caso Diego Placente, que fue quien presentó la querella). «Como dicen ellos en prensa: que van a hacer mucho ruido para que les compre las acciones. Sí, pero no se las voy a comprar», espetó de un modo irónico.
Aseguró además que el asunto no le importaba lo más mínimo: «Para nosotros el proceso terminó, no nos incumbe para nada. En este tema ya no está metido el Celta. Está fuera de todos los problemas, tanto concursales como de querellas. El Celta está libre», recordó en alusión a que la querella va dirigida a los miembros del consejo de administración.
Con respecto a la depuración de responsabilidades derivada del proceso concursal, dijo no saber nada. Tampoco quiso darle importancia a la demora que está sufriendo la pieza.