El Celta B hizo más méritos que la Leonesa para sumar los tres puntos en juego ayer en Barreiro, pero el rival se adelantó en dos ocasiones en el marcador, ambos por mediación de Jito, y al final el reparto de puntos deja un sabor agridulce en ambos bandos.
Los celestes ya acumulan seis partidos sin ganar en casa. Barreiro se les está atragantando y ayer les costó entrar en el partido. De hecho en el primer tiempo no tuvieron ni una sola ocasión. Los dos equipos se tuvieron demasiado respeto.
Durante más de media hora no hubo casi ni aproximaciones al área hasta que en una jugada aislada, un disparo de Yahvé topó con el brazo de Alba en una zona que ofrecía dudas si estaba dentro del área, pero el colegiado señaló un penalti que transformó Jito.
El panorama cambió por completo tras el descanso. Los leoneses salieron a aguantar su ventaja y le cedieron todo el terreno al filial céltico. A la contra pudo adelantarse la Cultural por mediación de Yahvé, pero en una de las múltiples llegadas viguesas fue Álex López quien aprovechó un pase atrás desde la línea de fondo de Mateo.
El partido se rompió en ese momento. El Celta perdió el control que estaba manteniendo y lo aprovechó en una contra el conjunto visitante, que tras una jugada trenzada acabó rematando de nuevo Jito (ya quince goles) al fondo de la red.
Los de Milo se fueron arriba a la desesperada y rondaron continuamente el área, pero les falta claridad hasta que un centro preciso de Candela lo cabeceó Oriol logrando de nuevo una igualada, que si alguien pudo romper en los minutos finales fue el Celta B, que tuvo la ocasión de ganar el partido.
Al final un empate que no deja a nadie contento.