Saulo, Joselu y Abalo marcaron los goles que le dieron el Ciudad de Vigo a los celestes a una semana de la Liga
21 ago 2009 . Actualizado a las 02:25 h.El Celta ofrece buenas sensaciones de cara al inicio de la Liga. El equipo vigués ha asimilado bien las señas de identidad que quiere Eusebio Sacristán, con un fútbol de toque, de no sortear nunca la pelota, crea ocasiones y ayer hasta fue capaz de transformarlas, que era su asignatura pendiente.
Los celestes vencieron y convencieron ante el Sporting de Gijón en su test más serio de la pretemporada con goles de Saulo, que está en racha con sus tres tantos de los cuatro último que ha marcado el Celta, y de Joselu, que aprovechó una excelente acción personal de Dani Abalo para sentenciar el encuentro.
Pero entre lo más destacado del partido de ayer fue la presencia del juvenil Toni en un once inicial que será muy parecido al que empiece la Liga. Es un jugador destinado a bajar al filial en cuanto llegue el sustituto de Ghilas, pero demostró que las cualidad que había demostrado en el equipo juvenil es capaz de trasladarlas al dar un salto junto a los profesionales. Toni mostró un enorme desparpajo. No se arredró y sacó a relucir su calidad a la horas de abrir huecos ante la defensa rival y en sus centros con su muy buena zurda.
El Sporting fue un rival con más exigencia que el Valladolid, se replegó bien y salió a la contra siempre que pudo. Pero se encontró con un Celta que sabe a lo que juega, con una defensa que aparenta más seguridad de la que tenía la pasada temporada, con el incansable trabajador Bustos en el centro del campo, que se hincha a robar balones, y Trashorras liderando el juego ofensivo.
Peligro a balón parado
El Celta presentó peligro sobre todo a balón parado. En los saques de esquina dio siempre sensación de peligro y precisamente en uno de ellos llegó el gol de Saulo, un jugador que parece que tiene un imán en la bota, porque la pelota le cayó a él en un clamoroso fallo defensivo.
El brasileño no tiene mucho estilo en su juego, pero es un incordio para los rivales porque no da un balón por perdido y es el clásico futbolista al que le favorecen casi todos los rebotes.
Tras ese gol empezó el carrusel de cambios, pero el partido no decayó gracias a la jugada de Dani Abalo en el segundo gol. El arousano ha demostrado que la lesión no ha frenado su estado de forma. Se llevó a dos rivales en un palmo de terreno y asistió perfectamente al segundo palo, donde Joselu remató al fondo de la portería en un gol que ayudará mucho a aumentar su autoestima.
En los minutos finales el Celta se gustó y Dani Abalo puso la guinda con otra acción personal que concluyó con un gran derechazo sin ángulo que batió a Cuéllar. Sin duda es el jugador llamado a tirar del carro. El hombre llamado a liderar el nuevo proyecto.