La plantilla del Celta y el cuerpo técnico al completo se reunieron ayer en un restaurante cercano a la ciudad después del entrenamiento para comer todos juntos, con el objetivo primordial de unir fuerzas en un momento tan decisivo de la temporada, a instancias según las fuentes consultadas del entrenador, Eusebio Sacristán.
Esta comida sirvió además como despedida de dos jugadores que el domingo disputarán su último partido de la temporada y no regresarán a Vigo ya que tienen que incorporarse a los compromisos con sus respectivas selecciones. Se trata de Kamel Ghilas y Juanma Peña.
El primero aún tiene contrato en vigor para la próxima campaña por lo que a priori debería regresar para la pretemporada, mientras que el boliviano finaliza contrato y no seguirá en el Celta.
En la comida no había ningún representante del club. Estaba pensada solo para el vestuario de la primera plantilla.