Por encima de la eliminación la peor noticia es la lesión de Jonathan Vila. Después de un primer diagnóstico el médico Luis Rial indicó que sufre un esguince lateral interno en la rodilla derecha, un mal menor a tener de lo que parecía en un primer instante.
La lesión llegó mediado el segundo tiempo y cuando el porriñés se fue a campo contrario a disputar un balón en el costado derecho. Estiró las piernas y se quedó clavado con evidentes síntomas de dolor. Enseguida salieron las asistencias del Celta pero la única posibilidad fue sacarlo del campo en camilla.
En la rueda de prensa posterior a la eliminación Pepe Murcia no quiso confirmar la gravedad de la lesión. «Parecer algo de ligamento en la rodilla derecho», dijo el cordobés. Minutos después Luis Rial, el médico desplazado con el equipo dio buenas noticias dentro de la gravedad. De entrada y pendiente de una exploración se descarta la rotura y todo quedaría en un fuerte esguince de rodilla.
Jonathan Vila no quiso hacer declaraciones. El dolor y la situación le llevaron a salir con cara de circunstancias del vestuario camino del autobús, en donde se metió con una visible cojera.
El infortunio se ceba ahora con el porriñés, que después de una temporada en blanco se había hecho con un puesto en el doble pivote del conjunto celeste. Poco a poco había ido entrando en el equipo y desde el duelo copero con la Real Sociedad no había vuelto a salir y lo había jugado todo.