«El proyecto y el modelo han fracasado por completo»

Antonio Saborido

VIGO

El ex consejero del Celta considera que el club es muy presidencialista y con falta de transparencia

07 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Francisco Hernández fue vicepresidente deportivo del Celta en la época más brillante del club vigués en los inicios de Horacio Gómez. Convencer a sus compañeros de que el fichaje de Mazinho era vital para el Celta fue su mayor logro. A partir de ahí llegaron grandísimos jugadores. Hoy ve el presente y fututo del club con enorme preocupación, tanto por la situación deportiva como por la económica.

-¿Cómo ve la situación actual del Celta?

-A pesar de que en la asamblea y posteriormente mi opinión ha sido la de apoyar al consejo de administración a día de hoy mi opinión es de decepción profunda puesto que el modelo ha fracaso por completo.

-¿Lo más preocupante?

-Con la anterior junta directiva pensé que socialmente el Celta había tocado fondo pero actualmente pienso que el desarraigo es todavía más profundo. No se ha dado con la tecla para recuperar a los celtistas de Vigo. Es muy descorazonador.

-Ha habido una llamada a las instituciones que no están para solucionarlo todo.

-Las instituciones se están desmarcando y quizás ayudaría que a Vigo le concedan la Universiada del 2013 puesto que habrá dinero para reformar Balaídos. Pero tampoco esa será la solución, e l Oviedo construyó un magnífico estadio y su gestión fue lamentable.

-¿Qué ha fallado?

-Todos y cada uno de los pilares. El Celta tiene que hacer buenos fichajes que le permitan comprar y vender. En nuestro caso eso nos permitió construir un gran equipo. Sin este tipo de jugadores, sin recursos atípicos, sin una buena gestión deportiva desaparecen los buenos contratos televisivos y el balance económico tiende a desestabilizarse completamente. Por lo tanto hace falta una buena planificación deportiva y proyectos serios.

-¿Su opinión de Carlos Mouriño?

-Creo que este presidente, por el que tengo aprecio personal, ha sido presidencialista desde el primer momento y sin período de aclimatación. Esa es un arma de doble filo que te eleva a los altares o te pone contra la opinión pública. Aunque lo tiene muy complicado espero de corazón que recupere el crédito con los aficionados.

-¿Está bien estructurado el club?

-El modelo de equipos de trabajo había funcionado bien en nuestra etapa. Cuando ha derivado en personalismos excesivos ha fracasado de manera estrepitosa. En la época más brillante del Celta había un presidente que mandaba, unas vicepresidencias con peso y un consejo que despachaba prácticamente todos los días. Cuando llegó el éxito y se trató de capitalizarlo a través de una sola persona, y este consejo es heredero de todo aquello, llegó el fracaso y el desarraigo.

-Un desarraigo que ya se vive en las gradas de Balaídos.

-La ciudad tiene que unirse alrededor del Celta. Este es un equipo sin alma, que no transmite, ya no se habla del Celta en las tertulias. Antes había un 80 por ciento de gente interesada, ahora es una minoría que no llega para hacer un buen proyecto.

-¿Hubo caza de brujas a principio de temporada?

-Entiendo que el presidente en los cargos de más relevancia pusiese a gente de su confianza, sobre todo si los que estaban le habían defraudado en ese aspecto. Pero ha habido cuadros intermedios que venían desarrollando muy bien su trabajo desde hace años y rindiendo con satisfacción

-¿Por ejemplo?

-Yo hubiera dado tanto a Javier Maté como a Milorad Ratkovic muchísima más responsabilidad, hubiera recuperado a Patxi Salinas y también trataría de recuperar a Pedro Herrera y a partir de ahí hacer muchísimo trabajo de vestuario con jugadores y técnicos.

-¿Qué opina de Ramón Martínez?

-Siempre he dicho que ha sido uno de los primeros espadas de las secretarías técnicas del fútbol español, pero no es lo mismo manejar el organigrama deportivo de clubes como el Barcelona o el Real Madrid que equipos como el Celta. De todos modos no debería darse toda la responsabilidad a la secretaría técnica puesto que debería haber una comisión deportiva en la que en este caso Ramón Martínez fuese una opinión más.

-La situación económica tampoco invita al optimismo.

-La ampliación de capital, como yo entiendo la situación actual, es inviable. Nadie va a invertir en una sociedad controlada por una o dos personas y la ley concursal tampoco parece que pueda darse. Habrá que volver a la época de mirar por cada euro que se gaste y desde luego hace falta que desde el club haya más transparencia de cara a la opinión pública, que ahora es absolutamente inexistente.