El Centro Coreográfico Galego presenta este fin de semana en Vigo su segunda producción, titulada Kiosco das almas perdidas . Vigo, o mejor dicho el bar del mismo nombre de O Berbés, inspiró a su creador Roberto Oliván, que contará con la música en directo de Mercedes Peón.
Con este montaje, el Centro Coreográfico Galego dice que busca atraer nuevos espectadores para la danza, mediante la utilización de nuevos lenguajes escénicas, que mezclan distintas disciplinas.
Este trabajo es una reflexión sobre la vida y la capacidad de resposta ante ella. En el escenario se muestran individuos expulsados, desconectados y abandonados, que buscan una nueva fórmula de supervivencia. Kiosco das almas perdidas está inspirado en el mítico local de O Berbés, como metáfora del punto de encuentro entre personajes dispares, unidos por un fuerte carácter que se encuentra al amanecer.
Varias colaboraciones
Para llevar a cabo este proyecto, Roberto Oliván se reunió con profesionales de distintas disciplinas, buscando la colaboración entre ellos. El Centro dice que este modo de trabajar, «aberto e dinámico, enriqueceu ao máximo» una propuesta que cuenta con profesionales como Mercedes Peón, a cargo de la música, el Mago Antón, en la asesoría mágica, Baltasar Patiño, en la iluminación, Muriel Felix, en la videocreación, Roberto Magro Tober , en la dramaturgia, o Fiumfoto, en la videocreación.
Sobre el escenario, once bailarines de distintas nacionalidades dan vida a unos personajes que viven en el límite, desnudos de formas y reglas. Roberto Oliván propone al espectador la busqueda de un lugar en el que ser uno mismo, a través de un montaje escénico sin artificios en el que se mezclan distintas disciplinas para mostrarnos el alma desnuda del ser humano.
En esta ocasión el Centro Coreográfico eligió a un coreógrafo catalán, formado en el Institut del Teatre de Barcelona y en la P.A.R.T.S. (Performing Arts Reseach and Training Studios) de Bruselas.
Al contrario que lo que ocurrió en su anterior producción, el Centro Coreográfico Galego ha echado mano de bailarines foráneos para este espectáculo, quedando reducida la presencia gallega a las colaboraciones musicales, de magos y de más. Cubanos, hungaros, checos y catalanes conforman el espectáculo que se podrá ver en Vigo este fin de semana.