El máximo goleador céltico, Ioannis Okkas lleva dos semanas alejado de los terrenos de juego debido a una rotura muscular en los isquiotibiales. El diagnóstico inicial era de cuatro semanas, pero la evolución parece ir mejor de lo previsto y el chipriota ha comenzado ya a trotar sobre el césped de A Madroa. No se puede descartar que la próxima semana se incorpore al trabajo de grupo, lo que le daría opciones de poder jugar, en contra de lo previsto, antes de que finalice el año, en la cita ante el Granada 74.
Otro jugador que está evolucionando muy bien es el brasileño Roberto Sousa, que mantiene las esperanzas de poder evitar el quirófano si mejora de la lesión parcial en el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. Ayer hizo ejercicios con balón.