Los precedentes indican que muy pocas veces un fichaje llegado a mitad de temporada sirven par solucionar los males del equipo, pero hay casos en que sí, y ahí es donde tiene que estar la inteligencia del director deportivo, además de que luego tenga suerte y el entrenador le de confianza.
El año pasado Carlos Mouriño fichó por primera vez en el mercado invernal. Las dos incorporaciones que se habían realizado fueron las del francés Habib Bamogo y el portugués Miguel Areias.
El delantero participó en quince partidos de los que fue titular en cuatro y marcó dos goles. Se puede considerar un rendimiento aceptable para lo que es habituales en fichajes de enero. Sin embargo, el lateral izquierdo luso únicamente participó en un encuentro.
Ambos habían llegado cedidos con opción de compra que el club no decidió ejercer una vez consumado el descenso.
El invierno de hace dos temporadas fue el único en que el Celta no acudió al mercado de mitad de temporada. El equipo estaba peleando por entrar en los puestos europeos, recién ascendido de Segunda División, y Fernando Vázquez se conformó con la plantilla que tenía. Todavía no había llegado Mouriño a la presidencia.
Hace tres años, la anterior temporada céltica en la segunda categoría del fútbol español, trajo una incorporación en el mes de enero. Fue el brasileño Roger, un lateral izquierdo que había disputado trece encuentros, doce de ellos como titular compaginando el puesto con el canterano Israel.
En anteriores campañas de Primera División llegaron fichajes que dieron muy buen rendimiento como el egipcio Mido, Méndez, Berizzo y Jayo, junto a otros que pasaron por Vigo con más pena que gloria: Pinilla e Ilic.
En todos los casos el director deportivo responsable de hacer los fichajes había sido Félix Carnero. Este año le toca el turno a Ramón Martínez, su sucesor en el cargo, que no tiene una misión nada fácil teniendo en cuenta el perfil de futbolistas que tiene que buscar.
En verano trajo a diez futbolistas: Agus, Peña, Vara, Mario Suárez, Quincy, Vitolo, Diego Costa, Manchev y Okkas. Seguro que ahora es capaz de encontrar algo en su rastreo.