Por una vez el Celta B fue capaz de traducir sus ocasiones en puntos y en goles. Como siempre creó un innumerable reguero de oportunidades, pero de nuevo le costó un mundo sacar provecho. Como de costumbre apareció Maric en el inicio de cada tiempo para encarrilar un triunfo que le da tranquilidad al equipo, que de este modo abandona el embarazoso puesto de promoción de permanencia.
El Celta B encontró portería con celeridad. A los tres minutos Maric aprovechó un fallo del meta visitante para marcar de cabeza y abrir el partido. Era lo ideal para obligar al Marino a cambiar su estrategia. Y de hecho, los vigueses encontraron espacios y crearon un buen ramillete de ocasiones, pero ni Dani Abalo ni José Manuel fueron capaces de traducir tantos cantados. Igual que quince días atrás el filial indultó al rival y el Marino dispuso de su momento. Nacho Canterla envió una falta a la base del palo y Nacho García obligó a Sergio a hacer la parada de la tarde.
Por momentos la sombra del Fuerteventura planeó sobre Barreiro, pero nada más regresar del vestuario Maric sacó a todos de dudas anotando el segundo y dando el tercero a un Iago Aspas que hizo diana nada más entrar en el terreno de juego.
Para completar su papel estelar Goran tuvo que retirarse en camilla a falta de 20 minutos y aunque lo hizo con visibles muestras de dolor el delantero no sufre nada más que un golpe y con toda probabilidad estará disponible para la próxima cita en Leganés. El capitán celeste ya suma siete dianas y es el segundo máximo goleador.