Con las manos en la masa

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

17 oct 2007 . Actualizado a las 11:36 h.

No sabe nada el conde, que ayer estuvo en Vigo. Vino en su nueva calidad de reportero televisivo, que sigue combinando con la de tertuliano. El ex de la bióloga más famosa de España recorrió el Salón Delicatessen, donde quedaron en evidencia algunas de sus debilidades culinarias. Por ejemplo, como buen italiano, dio rienda suelta a su pasión por los helados. Probó las estrellas de la feria en este terreno, los nuevos sabores de tarta de Santiago o de pétalos de violeta, ambos salidos de la imaginación de los profesionales de la firma redondelana Disfrigo.

Cató también el pulpo que capturan los pescadores de Bueu y dejó claro que los vinos Rías Baixas están entre sus favoritos. Tan encantado quedó (la belleza de la ría contribuyó) que ya se ha comprometido a pasar aquí el puente de la Almudena. Apasionado como es del golf, ha elegido el Balneario de Mondariz para compartir con su pareja hoyos y tratamientos antiestrés. Que se den por pillados, porque el que prueba, repite.

El Salón Delicatessen tuvo ayer otro protagonista un poco más madrugador, Xosé Cannas. El cocinero del Pepe Vieira, miembro fundador del grupo Nove, explicó a pie de obra las claves de la dieta atlántica, de la que es un firme defensor. Cierto, contó, que la mediterránea es muy buena, pero la atlántica, menos conocida aunque igual de sana, no le va a la zaga. Todo el secreto radica en elegir buenos productos de mar, mejores productos de huerta y productos naturales de cuadra y corral.

El programa de hoy, último día de feria, incluye una clase práctica sobre cocina transfronteriza, amén de una exhibición de corte de jamón a cargo del subcampeón de España de la especialidad, José Antono Dopazo.

Tengo que seguir hablando de las cosas del comer. Y es que, sin propónerselo, la dieta atlántica fue ayer protagonista por partida doble en un segundo escenario, en este caso la Cooperativa de Armadores. Fue a propósito de la celebración de un seminario sobre comercialización responsable y calidad de producto. Los organizadores pensaron (bien hecho) que nada como escenificar en la práctica lo que defendían sobre el papel, que un buen producto no tiene por qué ser caro y que en la mesa hasta el considerado más humilde puede dar mucho juego.

Y se llevaron a los profesionales de El Canario para que demostraran la versatilidad de la sardina y del gallo. Hasta 20 recetas hicieron con ambos: trenzas de gallo con tomate, gallo con calamares y setas, papillote de gallo y ajetes, albónigas de sardinas con crema del piquillo, torta de sardinas... Que sí, que quedó claro que el único límite lo pone la imaginación de la cocinera. O del cocinero.

Lo que ha cocinado con tal motivo la entidad ha sido un programa conmemorativo que arrancó ayer con la apertura de una exposicioón fotográfica que hace un recorrido por la historia del club, desde su gestación hasta hoy. Dicho programa tendrá continuidad mañana con un almuerzo que contará con la presencia de los Príncipes de Asturias, don Felipe de Borbón y doña Letizia Ortiz, y los días 14 y 30 de noviembre con una mesa redonda y la imposición de la medalla de oro del club a Manuel Rodríguez, respectivamente. Jaime Borrás compartirá protagonismo como anfitrión con sus antecesores, Fernández Alvariño, López Soto y Juan Güell.

Eso fue lo que les dijo ayer Juan Manuel Lojo a sus compañeros de juzgado, con los que compartió pinchito tras haber pasado el lunes a la situación de júbilo que es la jubilación. O eso dicen los que la practican. Y fue un hasta pronto porque volverán a encontrarse el 14 de diciembre. Ese día podrá emocionarse por partida doble, porque recibirá la medalla de San Raimundo de Peñafort, y porque le ofrecerán un homenaje en forma de comida.