La cascada de O Ézaro, como consecuencia de la apertura puntual de un aliviadero del embalse de Santa Uxía, ofrecía ayer este inusual aspecto, con un volumen de agua muy superior al habitual. Sin embargo, esta situación tiene carácter excepcional y podría durar solo algunas horas más, puesto que no se debe a que los pantanos estén ya llenos. Aunque Santa Uxía se encuentra por encima del 90 % el regulador, que es el de Fervenza, está todavía a menos de la mitad de su capacidad.