De natural a sexi en seis horas

PATRICIA IGLESIAS

TENDENCIAS

El reto: cambiar el estilo de la actriz y presentadora Isabel Blanco. El encargado: el diseñador y estilista gallego José Matteos. ¿El resultado? objetivo conseguido

20 feb 2009 . Actualizado a las 11:54 h.

Con dos películas a la espera y preparando un programa «trepidante» sobre cocina y sorpresas para la Televisión de Galicia (Comando Chef), la actriz y presentadora Isabel Blanco confiesa que tiene un vestuario de lo más versátil.

Adicta al blanco y al negro, la guapa gallega ha cambiado esta temporada sus tonalidades fetiche por el azulón, el gris y el beis que Sita Murt plasma con delicadeza y feminidad en sus prendas todoterreno y sus vestiditos más coquetos.

«Mi estilo es cada día diferente», confiesa Isabel. Y es que una gala, un programa, una cena con amigos o una salida al súper condicionan totalmente su indumentaria. Así, según la propia actriz, en su armario «no falta de nada».

Muy asidua del pantalón hasta hace dos años, la presentadora ha variado ligeramente su look adecuándose a las tendencias luciendo pierna con atrevidas minifaldas (no demasiado cortas) y se ha aficionado al siempre agradecido vestido. Todo lo combina con zapatos y botas de Vogue (de los que le resulta imposible prescindir) y accesorios sencillos. En definitiva, es una mujer polifacética y extrovertida que sabe lo que quiere y lo manifiesta en su forma de vestir.

Un estilo muy personal

Pero con tanto cambio... ¿cómo es realmente Isabel Blanco? «No soy para nada una fashion victim. Sé lo que quiero, pero no tengo tiempo de explorar nuevas alternativas y me dejo asesorar por los que saben», dice. Así, a la verdadera Isabel, la Isabel que sale a dar un paseo o a tomar una caña con los amigos, nos la podemos encontrar con un vestido de Sita Murt, botas arrugadas y pelo liso... un look sencillo y actual. «Me gusta la ropa muy, muy femenina. Si no tiene algo de escote, me gusta entallada, corta...», sentencia.

Algo que define muy bien a Isabel Blanco es la seguridad en sí misma que tiene y que, además, transmite. Nunca se compra ropa mirando los escaparates, sino su cuerpo y su personalidad. «No te puedes poner unos pantalones pirata por mucho que te gusten si te quedan fatal», asegura. Sin embargo, reconoce que en su armario hay numerosas prendas que adquirió por capricho y a las que todas las mañanas les dice «nunca vais a salir a la calle». Ante todo busca la comodidad, y las grandes firmas pasan a un segundo plano cuando no se corresponden con un acabado perfecto. Le apasiona combinar prendas «carísimas» con otras más sencillas porque, según la actriz, «el ir de gala ya no se lleva». No obstante, cuando presenta un acto o asiste a un evento importante opta por recurrir a Futura Línea. «Piensa en el cuerpo de la mujer, mezcla texturas impensables y tiene diseños desenfadados para todas las ocasiones», apunta.

En definitiva, Isabel es esa elegancia cómoda que muchos buscan y pocos encuentran.

¿A cara lavada?

Cuando se trata de hablar de «potingues», Isabel se explica con mucha claridad: «Me pongo una hidratante y base de maquillaje con los dedos, nunca con esponja». Y es que la naturalidad es una de las máximas de la sonriente gallega.

«Para los labios no he encontrado un color que me guste, así que suelo ir con brillo o sin nada», asegura. Los ojos los dibuja con máscara de pestañas y lápiz negro. Nada más.

Para la melena lo tiene claro. «Me encanta el liso tabla con flequillo», aunque su estilista, Jeanette Barreiros, de Loida (que se encarga de su pelo desde hace años), está intentando que la actriz se incline hacia las favorecedoras ondas que dibujan su rostro y le otorgan un toque muy apropiado y sutil de sofisticación.

Sus secretos

¿Qué es lo que no falta en su armario?

«¡No falta de nada! Hay estilismos para todos los gustos. Puedo destacar... la lencería. Me encanta. De todo tipo: algodón, alta corsetería...».

¿Con qué prendas se siente guapa?

«Con prendas de color blanco, son las que mejor me sientan».

Confiesa ser adicta a...

«¡Los zapatos! Dan un estilo diferente al conjunto que lleves».

No se gastaría dinero en...

«Joyas. Seguro que las pierdo».

En su bolso siempre hay...

«Un lápiz de ojos negro de Chanel».