La decisión del Tribunal de Defensa de la Competencia, que afecta a 2.000 estaciones de servicio, será recurrida por la petrolera El Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) ha impuesto a Repsol una multa de 500 millones de pesetas por impedir a las estaciones de servicio abanderadas con su marca fijar libremente el precio de venta de los combustibles. La decisión, adoptada con cuatro votos particulares y comunicada ayer a la petrolera, afecta a cerca de 2.000 de las 3.200 gasolineras que trabajan en exclusiva para Repsol. La compañía ha anunciado que recurrirá la resolución y afirma que el Tribunal no ha tenido en cuenta las directrices de la Comisión Europea sobre acuerdos verticales, que, según señala, «respaldan esta práctica».
PALOMA ABEJÓN Corresponsal