EL FRACASO DE LA NEGOCIACIÓN CON MARRUECOS
España es uno de los principales inversores en el país magrebí, con el que incluso mantiene una interconexión eléctrica El ministro de Economía, Rodrigo Rato, suavizó ayer las amenazas que el presidente del Ejecutivo, José María Aznar, lanzó el miércoles desde el Congreso y afirmó que no habrá represalias económicas contra Marruecos. Efectivamente, las relaciones con el país magrebí se han visto «perjudicadas» tras la negativa a firmar un acuerdo pesquero, pero, para Rato, romper la cooperación por un asunto como la pesca, que ya no juega un papel importante en las estrategias bilaterales, es excesivo. Máxime cuando España es un «importante inversor» en Marruecos. Esa «importancia» fue en el 2000 del orden de 5.112 millones de pesetas.
ESPE ABUÍN