Cuestionan la subida de las tasas por ocupación de espacio público que entró en vigor a comienzos de año Arzúa se quedó ayer sin feria. Los vendedores ambulantes decidieron protestar con su paro contra la subida de tasas impuesta por el Concello a principios de año, motivada por la aplicación del plan de saneamiento financiero. Los pocos que llegaron a montar sus puestos recogieron antes de las 11.00 horas ante la imposibilidad de vender a causa de los piquetes. Otros ni siquiera se acercaron a la villa, como los vendedores gitanos, magrebíes o africanos, que habitualmente se cuentan por decenas. Al final, una comitiva logró reunirse con el Concello, pero no podrá alcanzarse un acuerdo hasta finales de semana.
XOSÉ GARCÍA