La división entre los chilenos marcó el adiós político del ex-dictador Pinochet
El ex-general renunció a su escaño en el Senado tras ser sobreseído su caso por demencia por la «Caravana de la Muerte» El Senado chileno, en una apasionada sesión que refleja la división de los ciudadanos del país, selló el martes el fin político del ex-dictador Augusto Pinochet al tomar nota de su carta de dimisión como senador vitalicio. Ocho días después de que la Justicia sobreseyese, por «demencia incurable» del acusado, una causa en su contra, terminó sin reconciliación la vida política que Pinochet comenzó hace 29 años con un cruento golpe de Estado. En las tribunas se armó una batalla campal entre policías y familiares de las víctimas del régimen militar.
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