Gran Bretaña observa con desolación cómo la fiebre aftosa se ceba en su cabaña y amenaza con diezmar de nuevo su sector ganadero La epidemia de fiebre aftosa que sufre el Reino Unido ha desatado una sensación de crisis absoluta en la población de las islas, similar a la que padeció con la EEB. Son 51 brotes detectados y más de 25.000 animales sacrificados e incinerados o inhumados; la campiña está cerrada y en cuarentena; los supermercados empiezan a notar el desabastecimiento de carne; se han suspendido eventos lúdicos deportivos y se teme por las elecciones, que deberían celebrarse esta primavera... El Gobierno de Blair reconoce que la enfermedad está actualmente fuera de control y que seguirá cebándose en las granjas durante meses.
MANUEL ALLENDE Corresponsal