05 may 2002
«Meten en la cárcel a un inocente»
ALBERTO MAHÍA EL TESTIMONIO Un condenado a prisión investiga por su cuenta y descubre que el culpable es alguien parecido a él Secundino Bouzas parece que caminase con un suéter de plomo. Esta semana entra en prisión y si el Constitucional no lo remedia, no saldrá hasta dentro de seis años. De joven, no fue ningún santo. Él mismo confiesa que hizo «algunas tonterías», de ahí que su rostro aparezca en los archivos policiales. Un director de banco vio su foto y no dudó en señalarlo como el atracador que le apuntó con un arma para llevarse el dinero. Pero Secundino dice que es inocente y que el verdadero culpable es un hombre muy parecido a él.