El arrepentido que desafinó
Gran parte de las investigaciones abiertas a raíz de las revelaciones del joven que denunció su secuestro en Ribadumia se cerraron sin éxito Su secuestro estremeció a las Rías Baixas y destapó un abanico de actividades ilícitas muy propias de la negra crónica que envuelve a esta tierra. José Radío Varela, el joven de Meis que con 20 años se presentó ante la Guardia Civil con una gruesa cadena al cuello y describió con detalle un extraño secuestro, había tirado de la manta. Se habló de un envío de dos toneladas de cocaína desde Colombia y de las diferencias entre dos hermanos con notable renombre en los archivos policiales, se resucitó un proceso por el asalto a mano armada de un taller, se abrieron diligencias por la aparición de explosivos en un piso de Pontevedra... En veinte días se cumplirá un año del suceso y gran parte de las líneas de investigación abiertas no encontraron salida.
R.MARTÍN