La cúpula de ETA, a la que los independentistas del País Vasco francés también piden una tregua, tomará una decisión el próximo día 23 ETA estudia la posibilidad de silenciar las armas, aunque de forma condicionada, a partir del próximo día 23 de este mes. Cuatro factores han propiciado que el frente militar de la banda pierda influencia a cada día que pasa. Primero, la derrota electoral sufrida por EH. Segundo, el tesón del colectivo Aralar -que sin abandonar EH ni renunciar al proyecto independentista, insiste en exigir una tregua-. Tercero, la amenaza de los radicales del País Vasco francés de desligarse del «proceso de construcción nacional» si ETA sigue matando. Y cuarto, el creciente acoso policial a que son sometidos los activistas en los países de Occidente.
F. SORIA
/
D. BERIAIN