José Ángel Arregui, de 53 años, admitió que guardaba más de 400 horas de vídeos pederastas; deberá cumplir íntegramente la pena de 817 días en prisión.
«Mis pensamientos estos días están con aquellos que han sufrido abusos y que se han sentido defraudados por la respuesta inadecuada de los líderes de la Iglesia», dice el primado.