El hijo del escritor, que heredará el título de marqués de Iria Flavia, apenas estuvo en la capilla ardiente de Padrón La muerte de Cela no ha servido para que su hijo, Camilo José Cela Conde, y Marina Castaño hagan las paces. El hijo apenas estuvo en la capilla ardiente en Padrón y se marchó pronto a la iglesia; allí, el servicio de protocolo le indicó que tenía que dejar el banco destinado a la familia, algo a lo que se negó. Un hermano de Cela, José Luis, se sentó entre él y Marina. En la esquela publicada ayer por la familia de Cela en el diario ABC no figura su hijo, aunque este será el que herede el título de marqués de Iria Flavia. Del legado del escritor, sólo la Fundación Cela está valorada en cuatro mil millones de pesetas (24 millones de euros).
REDACCIÓN
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MARTA VÁZQUEZ