El público comenzó a llegar al Coliseo a las seis de la mañana, con camisetas y pintadas dedicadas a sus ídolos Lo que no consigan Bisbal y Bustamante no lo consigue nadie. Hasta un inopinado reencuentro familiar. Sucedió ayer en A Coruña con ocasión del concierto de «Operación triunfo». El padre pidió el día libre en el «curro», allá en Sevilla. La niña abandonó por un día sus estudios en Madrid. La madre lo tuvo más fácil: vino desde San Ciprián. Los progenitores, seguidores del obrero cantor. La chica, fan de ricitos de oro. La historia de Manolo, Candi y María José se escribió a la puerta del Coliseo. Allí hacían cola, junto a niñas ¿y niños¿ con la foto de sus ídolos y con el cuerpo lleno de letras. Entre los mensajes, «Bisbal, eres fenomenal».
XURXO FERNÁNDEZ