01 nov 2001
La tradición y la costumbre desplazaron a miles de ourensanos a los cementerios
RUTH NÓVOA EN DIRECTO Los altos precios de las flores no hicieron disminuir las ventas en la festividad de Todos los Santos Gran afluencia de vehículos en San Francisco y Santa Mariña, sobre todo durante la mañana. Eso sí, no hubo problemas de circulación en un día poco dado a las estridencias y destinado al encuentro y la convivencia. Los ourensanos no faltaron a la cita marcada por el calendario. Una fecha especial, casi obligada pero sincera. Arreglar la tumba puede ser una excusa. Poner flores, un guiño social. Y dar culto a los muertos, a los de cada uno, un sentimiento arraigado. En el pueblo y en la ciudad.