Dos semanas. Ese el plazo fijado para la presentación de una propuesta formal por parte del Concello de O Barco para permutar con los empresarios y sindicatos el patrimonio histórico. Una posibilidad que en estos últimos dos años se ha limitado a conversaciones informales entre ambas partes, y que ahora se concretará en una petición oficial. Previamente, el alcalde se reunirá con responsables de Trabajo para determinar los trámites a realizar. De prosperar la iniciativa, empresarios y sindicatos desalojarían el antiguo Aiss y ubicarían sus sedes en el nuevo edificio de usos múltiples que se está construyendo. El terreno que ahora ocupa el viejo edificio sindical podría entonces ser convertido en una plaza pública. No obstante, quedan todavía flecos por cerrar. El primero determinar si el suelo del antiguo Aiss revertería al Concello y si está contemplado como dotacional o urbanizable. Algo importante a tener en cuenta a la hora de valorar cómo se compensaría en el nuevo edificio a los agentes sociales y económicos. Pero además, éstos tienen pactado desde hace más de tres años el reparto del antiguo Aiss. Por ello, en caso de que fructifique la permuta, habría que determinar que metros ocupa para organización y en qué zona. Y además si se tienen en cuenta las obras que algunos han tenido que realizar para ocupar de forma provisional el antiguo Aiss. Es el caso de la CIG -que ha levantado un muro y construido un aseo en la antigua sede del Inss-. Una reparación que también se verá obligada a realizar Aeva para ocupar la planta baja. Es decir, el antaño salón de actos y sede ocupada hasta hace poco por CC OO.