Una organización con jefes de plaza en cada ayuntamiento de la comarca asociados con portugueses se cimentó con el contrabando de chatarra y café para, décadas después, traficar desde el anonimato
La medida beneficia a los ayuntamientos de Miño (A Coruña), Pol (Lugo), Catoira (Pontevedra) y Os Blancos (Ourense), que en su día fue «rescatado» por la diputación provincial