Rebeca Cabaleiro creció entre pinceles en la academia de pintura que su padre regentaba en Vigo; amó el arte desde niña y ahora ha conseguido ganarse la vida con él desde una aldea estradense
Cientos de personas llenaron las calles disfrutando de estos espacios de cuento hechos a medida de los más pequeños y que invitan a dejar volar la imaginación