Bush anuncia penas de cárcel de hasta diez años para los ejecutivos que cometan fraude
El presidente estadounidense propone la creación de una comisión federal que investigue las irregularidades financieras La lluvia de escándalos financieros que amenaza los cimientos de la economía de EE UU recibió ayer una tímida inyección de confianza de la mano de las nuevas medidas para combatir el fraude anunciadas por el presidente George W. Bush y que sus críticos tacharon de «excesivamente vagas». Con sus palabras, Bush quiso marcar el fin de una era de abusos y la entrada en una nueva etapa que se inaugura con la creación de una comisión federal para la persecución del delito corporativo, que será castigado con penas de hasta diez años de cárcel. Propuso que los ejecutivos que cometan fraude no puedan volver a ejercer puestos similares.
BÁRBARA CELIS D'AMICO