El fiscal general del Estado, Conde-Pumpido, pidió a Venezuela que investigue y juzgue o que entregue a Cubillas. La respuesta del mandatario fue clara: «A palabras necias, oídos sordos».
El Premio Nobel, para el que Vargas Llosa sonaba como candidato desde hacía años, ha servido hoy para reconocer de forma definitiva una trayectoria que comenzó a deslumbrar en los años sesenta con obras como «La ciudad y los perros», «La casa verde» o «Conversación en La catedral».