Las víctimas, que iban de patrulla, habían recibido información sobre la presencia de supuestos insurgentes talibanes en una vivienda de la zona, explicó Zahid.
El último gran atentado de este tipo ocurrió a finales de junio, cuando un grupo de insurgentes atacó el emblemático hotel Intercontinental de Kabul causando la muerte de 21 personas, incluido un piloto comercial español.
El ataque ocurrió de madrugada en la norteña ciudad de Kunduz -capital de la provincia homónima-, a manos de tres insurgentes que llegaron hasta las puertas de la compañía Kabora.