19 ene 2001
El Ejército y la oposición fuerzan a Estrada a dimitir y rechazan su propuesta electoral
Los manifestantes amenazan con tomar el palacio presidencial filipino, rodeado de tanques El presidente de Filipinas, Joseph Estrada, vivió ayer el día más amargo de su mandato. Sus rivales políticos le dieron de plazo hasta las 6.00 horas del sábado (23.00 del viernes en España) para dimitir e irse del palacio presidencial, que ayer estaba rodeado de fuertes medidas de seguridad. La mayoría de los ministros dimitieron y pasaron a la oposición. El Ejército y la policía le retiraron su apoyo. Estrada anunció elecciones para mayo. La oposición no aceptó. La vicepresidenta preparaba anoche el relevo.
EFE