Las muñecas estrella, las Bratz, desaparecieron de los estantes de los comercios antes de Navidad Los Reyes Magos ya estaban alertados: se preveía que Harry Potter arrasaría este año y así ha sido. Sus majestades no podrán llevar a todos los niños que pidieron los juegos del pequeño brujo porque, simplemente, no hay bastantes. Los videojuegos desaparecieron de los estantes de las jugueterías antes de que llegase Papá Noel, la agenda de Potter «voló» en unas semanas y hasta juguetes difíciles de vender, como el castillo Hogwarts, de Lego se agotaron. Hay otros productos imposibles de hallar, como el videojuego de fútbol para la PS2 «Fifa 2002» y las dos muñecas-revelación, las Bratz y las Mil Caras.
S. C.