VILLAR Y LA FIFA

La Voz

DEPORTES

LA VOZ

23 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Pronto cumplirá catorce años al frente del fútbol español y es fácil comprender que lo ha hecho bien. Villar ha contado con el apoyo de sus próximos y con los votos de sus antiguos contricantes, lo que significa que se ha preocupado y ocupado de todos los estamentos que componen el fútbol. Para los periodistas de antaño, la federación que gobierna Villar les resulta insípida. No se presta a escándalos, no acepta guerras y proyecta una imagen de nuestro fútbol que ha merecido el respeto de organismos internacionales y de las asociaciones nacionales. Villar ha sabido respetar a todos y hacerse respetar al mismo tiempo que ganaba el prestigio necesario para nuestro fútbol. Ha comprendido el balompié desde los primeros peldaños hasta la cúspide y su trabajo se entiende mejor desde el concepto humanista y global que desde el prisma egoísta de las aspiraciones personales. Parece razonable aplaudir el ejemplo de generosidad de nuestro deporte rey en todos los órdenes, desde enviar ayudas a los países centroamericanos azotados por catástrofes naturales hasta ayudar a causas de caridad en España con alimentos que son, a veces, tan necesarios. No es extraño, por lo tanto, que el actual presidente del fútbol español empiece a sonar como relevo del máximo puesto del fútbol mundial a la retirada de Joseph Blatter. La Federación ha pasado de una economía de limosna institucional a una financiación propia merced a una adecuada gestión deportiva y económica. El fútbol español goza de una excelente salud como deporte desde la base, tanto para practicantes como para espectadores. Contamos con un buen nivel dirigente. Pues seguro que ahora cualquier envidioso viene y lo destripa. Así somos o, mejor, así son.