El festival, que empezó a celebrarse en 1980, genera una entre quienes acuden habitualmente una fidelidad con lazos casi familiares. Este domingo, un año más, el lugar que desde el inicio acoge las actividades está lleno de gentes de edades variadas: conciertos, obradoiros y certámenes monográficos son el variado programa que lleva cada año miles de personas a Guitiriz para pasar un intenso fin de semana
En marcha una nueva edición del festival, que este sábado ha tenido ya actuaciones además de la apertura de los certámenes de instrumentos y de artesanía. Público de edades variadas ha vuelto a dar animación a una cita clásica en el calendario gallego de festivales, organizada por la Asociación Cultural Xermolos desde los inicios
Los cantos de taberna, que este año llegan a la duodécima edición, son una incorporación reciente al programa. Su capacidad de convocatoria volvió a quedar de manifiesto este viernes, con un gran ambiente en los locales de hostelería de la villa termal y en el exterior. Fue de nuevo un gran inicio para una de las citas musicales y culturales con más arraigo en el verano gallego, que este año alcanza las 47 ediciones
Los municipios lucenses acogerán grandes celebraciones durante las próximas semanas, con citas como la Feira do Bonito de Burela, la Feira de Artesanía e Gastronomía de Castroverde, los Domingos Folclóricos de Portomarín, la Festa do Pemento de Mougán, el Soa Suarna de Navia, el Festival Internacional de Maxia de Sarria o las fiestas del San Ramón de Vilalba
El segundo día de actuaciones se caracterizó por una gran animación que se hizo espectacular por la noche. La zona de los conciertos registró un lleno absoluto que volvió a demostrar el gran poder de convocatoria de este festival, uno de los más veteranos y prestigiosos de Galicia. Este domingo, último día, continúa el variado programa de actividades.
La competición se disputó este sábado, uin año más, como parte de las actividades del veterano y concurrido festival que organiza la Asociación Cultural Xermolos
Actividades en el Hotel Balneario de Guitiriz y cantos de taberna en bares del casco urbano marcaron el programa del primer día de la cita, una de las referencias imprescindibles en el verano gallego desde hace más de 40 años