El Código Penal contempla penas agravadas por acumulación de este tipo de delitos, y que podría acarrear penas que podrían llegar a seis años de cárcel
Van en grupo, tienen el paladar fino, han sido vistos en Sigüeiro y Ames y uno de sus últimos grandes golpes fue en una marisquería de la rúa do Franco: «La facturaba superaba los 400 euros»
Según la Guardia Civil, su modus operandi «consistía en dar de alta la banca electrónica de la cuenta bancaria, apropiándose del dinero mediante reintegros en efectivo y compras por internet»